Miento cada vez que miro tus pupilas
sé que el vacío se depositó allí.
Miento cada vez que pienso
en tu corazón
ya frió
nada puede sentir.
La piedra encierra tu cuerpo
no deseas salir
Fuera del cuerpo me pierdo
y más allá de esas pupilas
no hay cielo, ni infierno.
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